viernes, 27 de mayo de 2011

Actualidad - Desalojo de la acampada en la Plaza de Catalunya

Hoy, se ha cometido un asesinato.
Dicho así, no parece una noticia muy grave, desgraciadamente, ya que vivimos cientos, miles cada día en todo el mundo. Pero a quien se ha asesinado hoy, por enésima y no última vez, es al sentido común, a la razón, a la moral.

La policía es una fuerza de seguridad encargada de mantener el orden público y la seguridad de los ciudadanos y sometida a las órdenes de las autoridades políticas. - Wikipedia.

Pero hoy, otra vez, los antidisturbios han cargado contra el pueblo, cargado contra los ciudadanos y creado inseguridad en la acampada de barcelona por el movimiento 15-M. Han desalojado la plaza de Catalunya de la forma menos civilizada: a golpes, saldando la mañana con, por lo que se, 48 heridos leves y 2 detenidos. Hay que ver a qué denominan leve y el motivo por el que se produjeron esas detenciones.

Realmente, y pensándolo con frialdad, es absurdo. Dejemos a un lado el hecho, importantísimo, de que ni tan siquiera se defendieron devolviendo los golpes. Supongamos que lo hubiesen hecho. Es más, supongamos que los acampados hubiesen comenzado los disturbios cargando contra la policía, que habría estado frente a ellos, escudo en mano, esperando.

¿Y qué?

Son ciudadanos, y la policía lleva una placa que les identifica como tal, y por tanto, les identifica como una de las personas encargadas de mantener la seguridad y proteger a los ciudadanos. Que tengan armas no implica que tengan que usarlas. Las situaciones cuando deberían usarlas son para proteger a un ciudadano que está siendo agredido por otro o para proteger a los ciudadanos de una amenaza externa, sea cual fuere.

Y es más, dejando a un lado la causa de un ciudadano siendo agredido para su actuación, se supone que si está siendo agredido de forma no física también deberían proteger al ciudadano. ¿Y qué es lo que se pretende con estas acampadas? ¿No es acaso una mejora para la sociedad, para los ciudadanos? La policía debería estar sentada junto a los acampados, no frente a ellos.

Si, vale, recibirán órdenes de tal o cual cosa. Pero, ¿y qué? Que uno reciba órdenes no quiere decir que tenga que acatarlas sí o sí. Por ahora, no somos robots, no somos autómatas, tenemos capacidad de raciocinio y gozamos de libre albedrío, ¿no? No digo que las órdenes haya que desacatarlas, así en general. Pero si yo fuese policía y me mandasen cargar contra mis propios compatriotas, me negaría en redondo e incluso me pondría de su lado si la causa fuese, como es el caso, justa.

Es lo mismo que si, por estar en el ejército y recibir órdenes de ejecutar a un civil sin pruebas de que haya hecho nada malo en algún país de los tantos que están en guerra, ejecutases la orden sin más, sin pararte a pensar, ignorando el sentido común y los sentimientos propios de un ser humano, o que debieran ser propios de un ser humano.

Flint, Michigan (Estados Unidos), 30 de diciembre de 1936. Cientos de hombres y mujeres ocuparon las fábricas de General Motors durante 44 días. La policía, y matones de la empresa, arremetieron con violencia contra los alborotadores para disolver la "protesta". Pero el gobernador del estado (Michigan), con el apoyo del presidente de los Estados Unidos del momento, Franklin Delano Roosevelt, envió a la guardia nacional, que no apuntaron sus armas contra los ciudadanos, los alborotadores que estaban creando disturbios, no. Se volvieron contra la policía y los matones, advirtiéndoles que dejaran en paz a los trabajadores, al pueblo, porque el pueblo tiene la facultad de reclamar lo que es suyo por ley, a luchar por sus derechos, y quien se oponga a ello se está oponiendo a la justicia y a la libertad.

No es fácil luchar cuando tú solo tienes tu voz y tu rival porras y armas. No es fácil luchar cuando se te maltrata incluso sin que intentes defenderte. No es fácil luchar cuando ves que quienes se supone están ahí para protegerte te dañan violentamente.

Pero recordemos una imagen. Una imagen que, aunque suene a tópico, realmente dio la vuelta al mundo y se nos quedó a todos grabados en la mente. Una imagen que muestra y reclama que es el ciudadano quien está a cargo de las fuerzas de seguridad, ya que es para nosotros para quien trabajan, permitiéndonos vivir tranquilos y seguros en nuestra patria, sea cual sea ésta. Una imagen que demuestra que hay que luchar, mantenerse firme, y no dejar que las funciones se tergiversen. Una imagen tan importante que hace que la ponga aquí incluso cuando no me gusta nada incluir imágenes en las entradas del blog. Una imagen llamada el hombre de Tiananmen.


Es realmente una imagen reveladora, que muestra cómo un solo ciudadano puede hacer frente a quienes supuestamente tienen toda la fuerza. También merece la pena señalar, para quienes puedan ser policías o formar parte de algún otro cuerpo de seguridad y piensen que no pueden rechazar una orden porque perderían su trabajo, que si el conductor del primero de esa fila de tanques hubiese seguido órdenes, ese joven ciudadano chino se habría vuelto una pegatina en la carretera, porque sus órdenes eran no detenerse y seguir adelante. Ni los ciudadanos ni quienes están encargados de protegerlos somos títeres, no podemos actuar a ciegas y sin utilizar la capacidad más valiosa del ser humano: la de razonar.

Por desgracia estoy casi seguro de que las acampadas del movimiento 15-M acabarán igual en toda España: por la fuerza. Pero estoy seguro de que no se dejarán avasallar y se mantendrán en pié hasta que les lleven a rastras. Y harán muy bien, desde luego. Creo que es mejor ser preso que esclavo.

Termino con esta frase, tras recordaros lo de siempre: comentad libremente y pasádselo a quien pueda interesar. Suerte a quienes están de exámenes y en especial a mis ex compañeros de carrera, que están ahora mismo en uno...¡ánimo!

Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: la paz - A. Einstein

lunes, 23 de mayo de 2011

Economía - Una conversación sobre el capitalismo

Hace un par de días estaba viajando en coche. Un viaje corto, por desgracia, con un ex alcalde y ex casi cura y un escritor y lo que podría considerarse filósofo, aunque algunos lo denominarían idealista. La conversación giró en torno a las acampadas que se están produciendo por toda España, de las cuales el filósofo desconocía bastante. Después de comentar que hacían lo correcto, que estaba bien que luchasen y se revelasen contra todo lo que estaba aconteciendo, se pasó a hablar de la situación económica.

Las palabras clave: capitalismo salvaje. Respecto a eso siguió toda la conversación. Y como estoy de acuerdo, lo expongo, con mis palabras obviamente: mi mala memoria me impide citar nada de forma literal así que no pondré ninguna palabra en boca de otros.

La cuestión era la siguiente: el capitalismo hoy en día es tan fuerte que quienes llevan las riendas del mundo no son ni el pueblo, que no tiene apenas poder, ni los gobiernos, que sólo siguen la senda que otros les marcan: son los grandes bancos y las empresas internacionales, las grandes corporaciones que controlan casi todo el dinero.
Ya en la anterior entrada sobre el capitalismo comenté que en este mundo quien tiene el dinero tiene el poder. Eso es obviamente así porque vivimos en el capitalismo. El capitalismo iguala el dinero al poder. Quien tiene dinero tiene poder, y tiene poder quien tiene dinero.

Hablaron sobre como, y estoy de acuerdo, el bloque soviético, es decir, el comunista, de la época de posguerra hacía que el capitalismo en ese momento fuese más reservado: si el capitalismo mostraba su peor faceta, la gente podría optar por huir de las fieras garras de la esclavitud creada por este sistema. ¿Cuál es esa esclavitud? enseguida lo comentaré. La cuestión es que el miedo de quienes estaban en aquel momento controlando el mundo capitalista a que la idea de un sistema comunista ganase fuerza les hacía tener que ser más cuidadosos. La guerra fría no fue tanto por un enfrentamiento bélico como por un enfrentamiento entre dos posturas bien diferenciadas. Aunque por supuesto, el comunismo en la antigua URSS no funcionó demasiado bien, bien es cierto que, incluso hoy día, el comunismo ha sufrido una caza de brujas. Por desgracia, quienes estaban en la cabeza del capitalismo tenían más poder, más control sobre la población, que quienes guiaban el comunismo. Y así, la mala propaganda hizo, y sigue haciendo, que el mundo entero vea el comunismo no solo con recelo sino incluso con temor. Se le asocia a Stalin, a Lenin, a cómo durante la guerra decían a sus soldados que si retrocedían un solo paso en el frente, les ejecutarían. Y parece que obviemos que el capitalismo generó a Hitler, a Mussolinni, a Franco, creó decenas de dictaduras en África, en Oriente Medio, incluso en América. Pero obviamente eso no es lo que quieren que recordemos del capitalismo.

La esclavitud de la que hablaba, es la esclavitud de nuestra propia libertad, aunque suene redundante. La libertad de decidir, de actuar. Todo gira en torno al dinero, así que nos vemos obligados a conseguirlo, de la manera que sea. Comemos con dinero, tenemos dónde dormir con dinero, nos vestimos con dinero, incluso disfrutamos nuestro tiempo libre con dinero. Y como más dinero implica más comodidades, siempre, siempre queremos un poco más. Para un nuevo coche. Para un nuevo móvil. Para un nuevo ordenador. Somos esclavos del dinero porque solo con dinero podemos sobrevivir. Y lo más espeluznante es que lo vemos como normal. Una de las definiciones de la esclavitud es exagerada dependencia de algo o alguien, y cuando incluso comer y beber, es decir, lo más básico y lo que nos permite seguir viviendo, solo puede realizarse gracias al dinero, es evidente que existe una dependencia absoluta del dinero. Es más importante que la vida, en tanto que el dinero te da la vida, pero la vida no te da el dinero.

Como dije el viaje en coche fue corto, así que por desgracia, realmente ya he mencionado los puntos fundamentales de la conversación: las acampadas, el cómo las grandes organizaciones internacionales dirigen el mundo, cómo cuando el bloque soviético seguía en pie, el capitalismo se veía suavizado por miedo al comunismo. Pero del tema, por supuesto, volveré a hablar en otro momento. Todo lo relacionado a esto sabeis que me interesa sobremanera. Pero ahora es tarde: aunque me puse a escribir porque no podía dormir, al menos intentaré dormir las 3 horas que faltan hasta que tenga que despertarme. Así que dejo un punto y seguido para continuar otro día.

Y como siempre: comentad libremente, votad vuestro tema favorito, recomendad a quien creais pueda interesar, y por favor, echadle un ojo a ese recuadro rosa de la derecha, debajo de la encuesta, que es para que llegue comida a gente sin recursos...sin dinero.
Buen comienzo de semana y suerte en los exámenes a los estudiantes.

sábado, 21 de mayo de 2011

Política - Respuesta a la carta de un político.

Como, supongo y espero que, todos sabeis, mañana son las elecciones municipales y autonómicas. Y como, me imagino que, todos, he recibido un montón de cartas de los diferentes partidos.

Pero en una de ellas, uno de los políticos me escribe, dedicándome las palabras que redactaré a continuación, y como ellos nos dedican tanto tiempo para ello, he decidido responderle, por este medio, de forma pública. He aquí la carta, transcrita literalmente (nótese ya en el saludo lo personal de la misiva):

Estimado/a amigo/a,

Los últimos años están siendo muy complicados para toda la sociedad. Los españoles estamos atravesando muchas dificultades a causa de una crisis que el gobierno socialista no ha sabido gestionar con responsabilidad y eficacia.

Tú, que eres joven, conoces la importancia de encontrar un empleo digno, porque solo así podrás construir tu proyecto de vida, haciendo de tus ilusiones una realidad. Pero mientras el paro juvenil supere el 40% como lo hace actualmente, no podremos pensar en un futuro mejor con una auténtica igualdad de oportunidades.

Nadie mejor que tú sabe que el cambio político es urgente y necesario. Por eso te invito a apoyar un proyecto solvente en el que tienen cabida todos los españoles. Te ofrecemos una alternativa de recuperación para salir de la crisis y para asegurar la prosperidad y el empleo que mereces.

Pido tu voto para los candidatos del Partido Popular en las elecciones del 22 de mayo para que, con el impulso de todos, logremos devolver el optimismo y la esperanza a los españoles. No dudes que responderemos con trabajo, compromiso y responsabilidad a la confianza que deposites en nosotros.

Muchas gracias.



Estimado/a compatriota,

Los últimos años están siendo muy complicados para la población global. Los españoles, al igual que muchos otros países, estamos atravesando muchas dificultades a causa de una clase política totalmente incapaz de colaborar entre ella en lugar de echarse basura unos a otros y, en muchos casos, totalmente incompetente.

Tú, que has vivido más que yo, conoces la importancia de que sea el pueblo quien hable y no los intereses económicos quienes decidan por una nación, porque solo así un país puede prosperar hacia el bien común de todos sus ciudadanos. Pero mientras las grandes empresas estén tras el gobierno y la clase política en general perciba unos sueldos desorbitadamente innecesarios, no podremos pensar en un futuro mejor con una auténtica igualdad de oportunidades y derechos.

Nadie mejor que tú sabe que el cambio político es urgente y necesario. Por eso te invito a dejar de lado esa actitud ofensiva contra quien actualmente gobierna por decisión del pueblo y a colaborar codo con codo por lograr un status quo que mejore el día a día de todos y cada uno de los ciudadanos de esta nuestra nación. Te ofrezco una alternativa de cooperación para salir de la crisis y para asegurar la prosperidad del conjunto de la sociedad.

Pido tu voto de confianza no solo en el gobierno actual sino en cualquiera que sea el que venga en el futuro para que mediante la cooperación entre los distintos partidos, y con el impulso y la confianza de todos en una clase dirigente más responsable, logremos devolver el optimismo y la esperanza a los españoles. No dudes que responderemos con protestas, huelgas, manifestaciones y acampadas como las que se están viviendo actualmente si la política sigue actuando como le venga en gana a unos pocos.

Muchas gracias.




Que conste que, aunque obviamente no soy de derechas, no respondo así porque la carta provenga del PP, sino porque es del único partido del que he recibido algo así. Además, no creo que en mi respuesta critique en absoluto al Partido Popular en concreto, solo a la clase política en general.

Lo de siempre: comentad libremente, recomendad a quien creais que interese, votad para que vuestro tema preferido sea el siguiente...etcétera. Aunque respecto a esto, claro, no puedo escribir siempre del más votado porque entonces no podría escribir sobre muchos temas diversos, y además, siempre salen temas actuales como los que estoy escribiendo hoy que hacen que tenga que ignorar un poco las preferencias.

Actualidad - Osama bin Laden

Naciones enteras están henchidas de alegría. Osama bin Laden está muerto. Y el propio presidente de los Estados Unidos, Barack Obama (con quién simpaticé desde un principio) declara haberse “hecho justicia” con la muerte de bin Laden.

Pero, un momento. Creía que, al menos a este lado del planeta, la justicia se lograba mediante el sistema penitenciario. También creía que la muerte de una persona era motivo de tristeza, no de alegría. Cuando a causa de una guerra mueren cientos, miles de personas, y la nación vencedora se alegra, tiene cierto sentido. Fueron muertes anónimas, y pueden afectarte individualmente sin dejar de sentirte bien por el hecho de haber ganado la contienda. Pero, ¿y cuando se da un nombre concreto? ¿cuando puedes ver la imagen de la persona por la que estás celebrando la muerte? Es sádico in extremis. ¿Estamos seguros de quienes son los auténticos monstruos?

América está de fiesta” acaban de decir en las noticias mientras miles de americanos inundan times square y la zona 0 con banderas, gritando y cantando. Recordemos que es un país que en los últimos años ha luchado por abolir la pena de muerte en todos y cada uno de sus estados (creo que ya lo ha conseguido en todos, o falta uno, no recuerdo bien). Creo que hemos perdido el norte. Bueno, no voy a mentir, llevo años pensando que la sociedad ha perdido el norte. ¿Pero esto? Creo que desde que tengo conciencia no había visto gente más feliz por una muerte que por, por ejemplo, el nacimiento de un hijo o la boda de uno mismo.

Hitler se pegó un tiro. A Mussolini lo colgaron. Varios de los dirigentes del ejército nazi se suicidaron tras ver sus fuerzas mermadas. Mataron a Hussein (Sadam, no Obama). Ahora a bin Laden. Buscan la cabeza de Gadafi mientras desmiembran su familia. Mientras tanto en nuestras propias calles, vecinos tal vez no nuestros pero sí del vecino de algún vecino de nuestro vecino (por ejemplo), se ocultan a la vista de todos violadores, asesinos, estafadores, extorsionadores…fíjate, incluso banqueros, cantidad de gente que debería estar entre rejas pero, mientras se realiza su juicio o lo que es peor, después de realizarse, permanecen tranquilamente en sus casas, llevando vidas de lo más normales.

¿Qué clase de sistema penitenciario tenemos? Es justo pegarle un tiro en la cabeza a alguien, y también lo es dejar a alguien que ha pegado un tiro en la cabeza a otra persona en la calle. ¿Qué es injusto? ¿Quién va a la cárcel? ¿Sólo los que atentan contra los intereses de empresas multinacionales, grandes bancos, o personas consideradas socialmente importantes?

Pues puede ser, porque ayer, me quedé de hielo. Resulta que uno de los 10 criminales más buscados del FBI actualmente es un hombre que lo peor que ha hecho en su vida es matar a un guardia de seguridad y robar 56.000 dólares. ¿Grave? Por supuesto. ¿Pero es una de las 10 peores personas de este planeta? Si fuese así, estoy seguro de que no habría guerras, ni tanto crimen.

Y para colmo, ¿qué se les ha ocurrido? Dos ideas magníficas:

La primera, arrojar el cuerpo de bin Laden al mar. Porque “veían muy difícil que un país quisiese organizar su entierro”. Preguntar a su familia, para qué. Se arroja al mar, y que sus miles de seguidores, resentidos, busquen vengarse de tal ofensa. Fácil, sencillo, y, obviamente tratándose de los Estados Unidos, estúpido.

Y la segunda, ya no es una idea magnífica, sino casi divina. Solo a un Dios puede ocurrírsele tal genialidad. Al Dios de las cagadas, claro está: hacer público que, en su testamento, bin Laden pedía a todos sus seguidores que “vengasen su muerte”. ¡¡Ole tus huevos!!, con perdón. ¿Por qué no decimos abiertamente todos y cada uno de los planes que tenía bin Laden para atentar contra vidas de inocentes? Total, un dato más, uno menos…joder, con la práctica que tenéis en mentir, gobierno de Estados Unidos, ¿teníais que ser sinceros en algo así?

Aunque en suma todo esto da un poquito igual, porque no se vosotros, pero yo, no me creo nada. No creo que bin Laden viviese ahí, no creo que lo hayan matado, no creo que lo hayan tirado al mar, no creo que hubiese tal testamento ni que nadie de los que vivían por ahí supiese que bin Laden vivía ahí (aunque como no creo que viviese, es normal que no lo supiesen). De todo esto solo me creo una cosa: la estupidez de los Estados Unidos, que se supera cuando lo creíamos imposible.

¿Acaso simpatizo con bin Laden? No, faltaría más. Espero que nadie saque nada de contexto. Porque sé que mis ideales muchas veces resultan confusos, al ser normalmente extraños o muy diferentes a los del resto. Pero nunca, jamás, estaré de acuerdo ni apoyaré ningún tipo de acción terrorista ni ningún grupo que actúe como tal. Pero cuando la injusticia se intenta hacer pasar por justicia, la inmoralidad por moralidad, la falacia por verdad y, sobretodo, el asesinato por heroísmo, pues qué queréis que os diga, me indigno. Y todo esto dejando a un lado lo hipócrita del hecho de que, al igual que con Sadam Hussein y su supuesto régimen dictatorial, los Estados Unidos les hayan proporcionado en el pasado gran parte de su armamento, entre otras cosas, financiándoles de manera alarmante.

En fin. Nos alegramos de matar a alguien a quien hemos ayudado en el pasado a matar a gente (si bien fueron los Estados Unidos quienes lo hayan hecho, hablo en plural refiriéndome a la humanidad, ya que es la humanidad la que está de lo más feliz por esta muerte). ¿Nos alegraremos cuando muera quien mató al que ayudamos a matar gente? Lo dudo mucho. Porque cuando de soldados “buenos”, es decir, de los Estados Unidos, de las potencias europeas, etcétera, muertos se trata, todo es trágico. Las noticias de un atentado en los países islámicos suele ser tal que así: “han muerto 100 civiles de la zona y ¡¡oh my god!! (¡¡Oh dios mío!!) un pobre soldado estadounidense que pasaba por ahí”. El resto del informativo, se dedica a ese pobre soldado y su familia. Y esto ha sido así desde siempre, porque tras la segunda guerra mundial se lamentaron las incontables bajas en las filas aliadas, se hicieron monumentos en su honor, con sus nombres, y etcétera, pero de quienes murieron entre las “filas enemigas”, nos olvidamos, olvidándonos también de que, en su gran mayoría, estaban ahí contra su voluntad, movidos por un comunicador de masas que les había lavado el cerebro.

¿Comunicador de masas? ¿Lavado de cerebro? Bueno, habrá que aclarar que sigo hablando de la Alemania nazi y no de Estados Unidos, porque si no podría dar lugar a error.

En fin, si estáis de celebración, espero que lo paséis muy bien. Solo recordaros que un día algún familiar o amigo íntimo vuestro podría ir a parar a un grupo terrorista y ser asesinado, sin “juicio justo” ni pollas, con perdón otra vez, y tendríais que ver cómo el mundo se alegra de la muerte de ese familiar o ese amigo de la infancia.

Asesinado es la palabra clave. Un asesinato está penado por la ley. Pero sin embargo, cuando quien asesina lo hace bajo el amparo de un gobierno que se presupone justo aunque en numerosas ocasiones demuestre lo contrario, las leyes pueden evadirse. No es un asesinato, ni un asesino su ejecutor: es un acto heroico y un héroe el verdugo.


Esto debería haberse incluido en el blog hace semanas, pero por falta de tiempo y de posibilidad de conectarme a internet, no he podido hacerlo antes. Está escrito desde, creo recordar, 2 días después del suceso en cuestión. Lo que sigue lo escribo ahora tras haber estado unos días viendo lo que voy a exponer en Madrid:

Una cosa que, si bien se presuponía, he visto es que han aumentado la seguridad…relativamente. Lo primero que he notado ha sido un mayor número de aviones militares surcar los cielos: de ver pasar 2 ó 3 por semana, a casi 4 por día, obviamente en ambos casos en el mismo lugar durante las mismas horas. Imagino que el ejército se habrá estado movilizando para posicionarse cerca de lugares estratégicos, o tal vez están realizando más maniobras para intentar prevenir cualquier infortunio. A parte de eso, el número de guardias de seguridad en la red de renfe, siempre hablando de Madrid, ha aumentado: ahora en lugar de grupos de 2 van en grupos de 4 (al menos así lo fue desde poco después a que esto ocurriera hasta que dejé Madrid), lo cual, sinceramente, no es muy inteligente. Más grupos de 2, está bien, pero aumentar el número de un grupo solo hace más posible que se distraigan más hablando, y cubrir cubren la misma zona.

Pero por otra parte, otro fallo a considerar: me parece ridículo que aumenten la seguridad únicamente en el transporte ferroviario. Sinceramente, si piensan dar un golpe en Madrid, dudo mucho que tengan pensado “repetir objetivo”. La estación de autobuses, e incluso el aeropuerto, sigue tan inseguro como siempre.

De todas maneras, uno no puede vivir con miedo a estas cosas. Si pasa, pasó. Si te pilla, te pilló. A mí, personalmente, casi me aterra más lo que podría pasar después de un supuesto atentado. Porque si por una operación de bandera falsa contra las torres gemelas se comenzaron dos guerras, ¿qué podría pasar si realmente Al Qaeda se lanzase a realizar atentados por todo el globo terráqueo? Yo no lo he vivido y probablemente muchos de quienes lean esto tampoco, pero personalmente creo que en la época actual vivimos algo así como una segunda guerra fría, en la que si no hay más guerras ni se moviliza más a los ejércitos es por miedo a una tercera guerra mundial, una primera guerra mundial nuclear. Y sinceramente, eso me asusta más que la posibilidad de sufrir un atentado.

Y eso es todo por ahora.


Recordad: comentad líbremente, votad en la encuesta para que se escriba de vuestro tema favorito, revisad, a la derecha, lo de SocialVibe (no es publicidad, haciendo actividades muy cortas se consigue alimento para niños en extrema pobreza) y...si podéis o queréis difundir, mejor.



Edito.

Se me olvidaba algo muy importante. Desde que escribí la primera parte de este texto, 2 días después de que ocurriese, hasta ahora, han cambiado los hechos en dos puntos:


Primero, que ya no murió de un único disparo en la cabeza. Recibió dos: uno en la cabeza y otro en el estómago, creo recordar. Es normal. Se les había olvidado. Una vez arrojado al mar, se les encendió la bombilla: "¡Anda! ¡Si le pegamos un tiro en el estómago también!"

Y segundo, que al parecer no llevaba ningún tipo de arma. Es decir, que pudiendo capturarlo vivo para ser juzgado, como debiera haber sido, decidieron asesinarlo, para quitarse de problemas me imagino. También es normal esta confusión. Me apuntó con un arma, no me apuntó...me dispararon, no me dispararon...era bin Laden, no era bin...a no, eso sí.

lunes, 28 de marzo de 2011

Economía - Capitalismo: la religión del siglo XX.

¿Economía, o religión?

Bueno, creo que es evidente que el apelativo "religión" no es más que un símil. La forma enfermiza en que los creyentes del capitalismo siguen sus normas, recuerda a la inquisición, o la yihad. Come o serás comido se dice a veces. Y lo cierto es que es así. No voy a ponerme a explicar cómo funciona la banca internacional, todos lo hemos visto o hemos oído sobre ello en internet ya. Así que, como sabemos, para que haya gente con dinero, hay gente que debe arruinarse. Es así. Tiene que ser así. Para que cada uno de nosotros tengamos un plato de comida, tiene que haber gente que muera de hambre. Trágico, pero es así. Podemos pensar en ello cada vez que almorzamos o cenamos, haciendo de cada bocado un trago amargo, o podemos pasar ese detalle por alto, y centrarnos en comprender, e intentar hacer a otros comprender, que el capitalismo no es nuestra sociedad, sino que nuestra sociedad es capitalista. Y como tal, eso puede cambiar.

Pero, ¿cómo?

¿Yéndonos a vivir al monte, sin depender del dinero para nada?

No, eso no sólo es inútil sino que es absurdo.

Este mundo está movido por el dinero. El dinero lo controla todo, y por ello quienes más tienen, más controlan. Si alguien puede cambiar el sistema que tenemos, es decir, el capitalismo, son quienes tienen dinero. Es decir, que quienes tienen dinero en un sistema en el que el dinero es lo único que importa, pueden cambiar el sistema. ¿Qué quiere decir esto? Que si realmente alguien quiere eliminar el capitalismo de nuestra sociedad, lo que debe hacer es conseguir acumular la mayor cantidad de dinero posible, ganar importancia en el mundo. Probablemente, sólo las 3 personas más adineradas de este mundo podrían cambiar la sociedad y eliminar el capitalismo.

Entonces, si sólo 3 personas pueden cambiar esto, si no hace falta que toda la población del mundo esté de acuerdo para mejorar nuestra sociedad, ¿cuál es el problema?

El poder, corrompe, dicen. Y el dinero, es poder. Es decir, en el capitalismo claro. Y quien ahora es un anti capitalista empedernido, puede volverse la persona más pro capitalismo del mundo cuando tenga su cuenta bancaria a rebosar de dinero.

Es decir, que uno puede no ser capitalista y, al tener 1 millón de euros, desear, anhelar, querer lo que puede conseguir con ello.

"Yo no soy capitalista". Ahora, quién no tiene un móvil de última generación, que aunque te salga 0 euros, sabemos que cuesta más de 100.

"Yo no soy capitalista". Ahora, quién no tiene ropa de marca porque le da vergüenza comprarla en el mercadillo o porque "es de mala calidad", cosa falsa, cualquiera que haya comprado una camiseta en un mercadillo lo sabe.

Respecto a los móviles, uno puede decir:

- Bueno pero si a mí me lo dejan en 0 euros, yo no estoy colaborando con el capitalismo.

Falso, también. Puede que tú no des un duro, pero hay que tener en cuenta dos factores.

1º, la amortización. A nosotros nos vale 0 euros, ergo no tenemos nada que amortizar. Pero a la empresa, pongamos, “movafonge”, sí. Y no, por ahora “movafonge” no está por la labor de repartir su pastizal con nosotros, y por ahora sigue queriendo conseguir más dinero. Y con tus llamadas, tus mensajes, tus descargas que, tarde o temprano, quieras o no, acabas haciendo si te compras un móvil de esos, y las promociones que te ofrecen y a las cuales te enganchas, lo hace. Promociones que, al igual que en un supermercado con los 2x1 y demás, son engañosas pese a salir baratas, ya que si lo ofrecen a ese precio es porque siguen ganando, porque sus costes por ese producto o servicio son menores que eso. Las empresas no son ONGs, aunque quieran aparentarlo, y sobre esto volveré más tarde.

2º, el intermediario. Tú, no sueltas un duro. Pero “movafonge” es al fin y al cabo un intermediario, bien de una fábrica de móviles o bien, si los fabrican ellos mismos, de una empresa tecnológica que les vende la nueva tecnología. Dicha empresa, obviamente, tampoco es una ONG. “El conocimiento es libre”. Sí. Pero “movafonge” cobra por liberalizar. Así pues, la dicha empresa cobra a “movafonge”, y “movafonge”, como ya vimos en el primer punto, va a amortizar, con creces, ese móvil gratis.

En relación a lo anterior, sobre que las empresas no son ONGs aunque quieran aparentarlo, explicaré por qué es así.

Hablábamos de las promociones que hacen empresas, supermercados, incluso bares. Nos ofrecen sus productos o servicios a un precio menor que el habitual, y nosotros caemos y consumimos. Pero está bien, puesto que, aunque nos demos cuenta de que normalmente nos estafan ya que pueden vender más barato, nosotros obtenemos más producto por menos, o igual, precio.

Ahora bien, aquí surge un problema. Y es que muchos, muchos, y probablemente tú, al igual que yo, también, convierten una promoción, una situación de ventaja para el consumidor, en una situación normal o incluso peor.

¿Cómo?

Muy fácil. Supongamos, y a partir de aquí todo precio que se asemeje con la realidad es mera casualidad, que normalmente consumimos, en 3 días, 2 litros de leche a un precio de 1€/litro, es decir, 2€ en tres días. Y surge una promoción de 3x2: llévate 3 litros al precio de 2. Es decir, 2€. El litro pasaría a valer de 1€ a 0’66€. No está mal, 1/3 más barato. Pero muchos de los consumidores, por ansia, por gozo, o quién sabe por qué, consumirá esos 3 litros en los mismos 3 días en que consume 2. ¿Para qué? ¿Acaso no estabas sobreviviendo con 2 litros cada 3 días? Te has bebido 0’66€ para nada.

Otro ejemplo, ahora con servicios en lugar de bienes. Ya que le hemos hecho publicidad, vamos a utilizar a “movafonge”.

Tenemos un móvil de prepago con “movafonge”, que nos cobra 0’10€ el minuto de llamada y 0’10€ el mensaje (sms). Tras 2 años con ellos, vemos que la media al mes es de 25 sms y 100 minutos de llamadas, es decir, 12’5€ al mes. Esto es menos de 1 sms/día, aproximadamente 3 minutos de llamada al día y unos 0’4€/día. Y recibimos un sms tal que así:

“Movafonge. Disfruta de llamadas y mensajes a mitad de precio con el plan tecostaraunhuevo. Solo este mes. Inscríbete GRATIS enviando soyidiota al 666”.

Lo más normal es que la palabra GRATIS esté en mayúsculas, y mitad de precio tal vez también.

Si tenemos suerte, lo recibiremos ya bien avanzado el mes, aunque es normal que lo envíen pronto, e incluso, lo envíen el mes anterior diciendo que la promoción será para el siguiente. Y pensamos “qué buenos son”.

¿Pero qué ocurre? Ocurre que, si nos avisan el mismo mes, tras inscribirnos enviaremos al menos un sms diciendo a alguien “luego te llamo, que me cobran la mitad”. 1 sms. Y llamas. Y cómo no, le comentas la promoción, lo buenos que son en “movafonge”, por qué él tendría que pasarse de “yoimio” a “movafonge”. Eso, aparte de hablar lo normal. Raro será que no te pases de los 10 minutos. Si tienes suerte, y eres poco sociable, esto será todo. Si no tienes amigos, será aún menos. Pero claro, estas ofertas van dirigidas a las personas más sociables. Y estos repetirán el proceso anterior con más gente. El resultado es que pasa el mes y has gastado más de 15€. Pero uno dice, o piensa “el mes que viene gastaré menos”. Por supuesto, no lo hace. Tras 4 años y haciendo de nuevo la media, sin contar el mes de la increíble promoción, descubres que sí, es increíble, sigues con 12’5€/mes, por lo que ese mes aumenta tu media. Increíble. Increíblemente estúpido.

Entonces, ¿qué ocurre? ¿Tenemos que dejar de participar de promociones y ofertas? No, tenemos que dejar de participar de forma estúpida, pero de hecho, tenemos que participar más en ellas. Lo ideal sería consumir solo en promociones, así las empresas se encontrarían con una curva de demanda tal que así:

Lo que en un diagrama de barras querría decir:


Donde A sería el precio durante las promociones y B el precio fuera de ellas, el precio normal.

Puede que no todos sepan de economía, pero no hay que ser economista para entenderlo. Así la empresa se daría cuenta de que venden muchísimo durante las promociones y casi nada o nada el resto del tiempo, de manera que el precio normal acabaría convirtiéndose en el precio de oferta, o al menos bajaría considerablemente.

Pero claro, para esto hay que ser hormiga, y no cigala. Hay que almacenar durante las promociones para sobrevivir en el frío y duro periodo normal.

Es decir, que el problema es que no sabemos utilizar las promociones, y no que sean malas per se. Aunque son malas en tanto que nos hacen notar que sin la promoción nos están estafando. Bendita ignorancia, ¿verdad?

Pero además de esto, hay otro aspecto a destacar en lo referente a que las empresas no son ONGs, aunque intenten aparentarlo. Y es que nunca, jamás, veremos en el anuncio de alguna promoción a alguno de quienes dirigen la empresa. Lo que veremos serán caras sonrientes de gente normalmente joven y con buen aspecto, que contagian su espléndido humor a los demás. Y estos pueden ser recepcionistas, cajeros, o cualquier cosa. Pero resulta que vas a disfrutar la promoción y ves a la misma gente con la misma cara de lunes a las 8 de la mañana, pero aunque sea viernes por la tarde. La cuestión es que por mucho que nos encontremos con un témpano de hielo al otro lado del mostrador, nosotros recordamos lo felices que eran todos en el anuncio. Y olvidamos que, en ese edificio, en la última planta, en un despacho tan grande como nuestra casa y ganando tanto como el valor de nuestra casa, hay un hombre, o mujer claro está, trajeado y sin escrúpulos que está pensando en la manera de sacar a los clientes más dinero sin apenas coste.

Triste, pero real como la vida misma. Y la solución sigue siendo la misma: enriquécete, púdrete de dinero, pero no gastes un simple céntimo. Si una sola persona ética se hiciese con todo el dinero del mundo, podríamos al fin salir del capitalismo.

¿Y por qué habríamos de querer dejar el capitalismo?

Bueno, si el hecho de que para poder comer tú deba haber quien muera de hambre no te parece una razón de peso, habrá que dar más razones:

La mayor parte de la delincuencia viene dada por el dinero. Quieres un móvil que vale un pastón y no puedes permitírtelo, así que lo robas. Quieres comprarte un chalet, así que atracas un banco o estafas a la gente. Quieres pegarte la gran vida, así que matas a tu pareja (pensión) o a quien lleva un billete de lotería ganador.

¿Más motivos?

Gastamos una cantidad ingente de dinero en evolucionar nuestros armamentos cuando sabemos que el único uso de esas armas es el de matar a otro ser humano.

Más.

Enfermedades sin cura asolan ciertas partes del mundo porque los científicos deben suplicar por fondos para investigar, en vez de dárseles todo cuanto necesiten para su investigación dedicada a salvar vidas.

¿Y qué ocurre? ¿Es que nadie se ha dado cuenta de esto?

Claro que sí. Es tan obvio que la pregunta sería ¿es que alguien no se ha dado cuenta aún de esto?

Como decíamos, quienes tienen dinero, tienen poder, y quienes tienen poder, tienen el control.

Si cuando alguien tiene 100€ quiere comprarse algo de 200€ y se compra algo de 80€, cuando alguien tiene 100.000€ quiere algo de 200.000€ y se compra algo de 80.000€.

Insisto, el poder corrompe. Cuánta gente anti capitalismo habré visto con móviles de última generación, ropa a la última, o un buen coche. Lo gracioso es que sigan llamándose a ellos mismos anti capitalistas tras comprarse eso.

Obviamente tenemos que comer, y en este mundo uno no puede vivir sin gastar dinero. Pero luchar contra el capitalismo supone vivir en 20m2 cuando podemos permitirnos vivir en 60, no comprar un coche cuando podemos vivir perfectamente sin él, y etcétera, etcétera, etcétera.

Es decir, vivir por debajo de nuestras posibilidades. Y sí, es duro. Es duro tener al mes 2000€ y gastar solo 800, desaprovechando el resto. Pero es cuestión de acostumbrarse. Hay que recordar siempre que el dinero no da la felicidad. Y no, tampoco ayuda a tenerla. El dinero nos vuelve egoístas, avariciosos, envidiosos, y más. ¿Es eso felicidad?



Esto lo escribí hace ya un par de meses, pero no lo publiqué antes porque notaba que le faltaba algo al final, que he dejado el tema como muy abierto, cuando normalmente suelo dejarlo más finalizado. Tras 2 meses intentando añadir algo para terminar, he decidido publicarlo así, porque de todas formas, obviamente, escribiré más veces tanto sobre el capitalismo y sus problemas como sus posibles soluciones.

Solo decir para terminar que el capitalismo a la larga solo puede producir una cosa en este mundo: más miseria, más pobreza, más diferencia entre ricos y pobres, en definitiva, más injusticia.

El cielo, gris, ceniciento, parece acompañar mi melancolía de esta tarde. El mundo sigue siendo hoy tan miserable como ayer, y sigo desquiciado por ello. Sería más feliz si mañana toda la raza humana, incluyéndome, se extinguiese al completo, que levantándome vivo y ver que todo sigue igual.

¿Soy el único al que esto le desespera?

Buenas tardes y hasta la próxima. Como siempre: podéis comentar, y votad por vuestro tema favorito.